jueves 12 de marzo de 2009

Poesias Antitaurinas

EL TORO:
El toro de la dehesa
corre
entre las encinas,
junto a la laguna.
Bajo la luz de la luna
vive.

El toro suelto
siente
las suaves brisas,
el grito de la lechuza.
Frente a la tormenta
muge.

El toro libre
ignora
cual es su cruz,
cruel futuro de muerte.
Por las angostas veredas
retoza.

El toro bravo
embiste
sobre la arena caliente,
suena el fragor de la gente.
Envuelto en calor de sangre
sufre,
y muere.

VALOR:
Valiente torero,
Aquí entre no sé sincero:
¿A más afeitado el toro,
Menos riesgo y más dinero?
Vuelto el toro una miseria
Convertido en un "ternero",
Os queda fácil matarlo
Enterrando el cruel acero.
Pero ¡hay!, si el truco fallase,
¡Corred hacia el burladero!

APLAUSOS,OLE!
Ole, absurdo torero,
Mientras la chusma te clama
Yo en cambio, injuriarte quiero.
Fingir que tú eres el toro
Salido de los toriles,
Meterte a fuerza en el ruedo,
Picador, mozo de espadas,
Y cuatro banderilleros.
Ole, farsante torero,
Mientras te tiran claveles,
Flores marchitas te ofrezco.

SOBRE LA ARENA:
Despejada tarde estival,
despejada tambien la mente,
en el circo se sitúa el "héroe"
arropado por la gente.

Se abre la puerta al sol
y avanza la libertad,
el dolor ya cubre sus ojos
y la inocencia es su verdad.

El negro brilla a la luz
y en el rojo el sufrimiento,
se enfrenta el "hombre"
al indefenso.

Último pase de muerte,
cuerpo a... cuerpo y metal,
un paso, un movimiento
y una herida vertical.
Un revés a la vida
y ya duermen sus venas,
el "arte" acaba en escorzo,
en escorzo sobre la arena.